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Yin Yoga – El Yoga Pasivo, Estático y Suave

Relájate, abandónate y ríndete 

El Yin Yoga es un estilo de yoga cuyo propósito es: equilibrar y armonizar el cuerpo y la mente mediante la práctica de posturas pasivas y estáticas sostenidas durante períodos prolongados con los músculos en estado relajado.

La razón por la que muchos comenzamos a practicar alguna modalidad de yoga deriva de la necesidad de lograr y mantener una óptima salud física que nos ayude a reducir los efectos del estrés tan presentes en nuestra vida diaria.

El Yin Yoga es una disciplina o estilo de yoga que deriva del Yoga Taoísta y está vinculada a la Medicina Tradicional China. Se centra en estimular zonas concretas del cuerpo mientras mantenemos posturas de manera de 1 a 10 minutos, al mismo tiempo que fomentamos la atención en el momento presente sobre nuestras sensaciones corporales y las emociones que se mueven mientras mantenemos las posturas.

Al realizar posturas pasivas que estiran y retuercen los meridianos energéticos podemos modificar el tejido fascial y liberar la energía excedente y hacer que llegue a las zonas en carencia, liberar emociones atrapadas en los tejidos fasciales y equilibrar el sistema nervioso parasimpático que es el encargado de estimular el reposo y relajación.

A diferencia de otros estilos de yoga, el yin yoga es pasivo y suave y tiene en cuenta la energía (el Prana o el Qi) que estimulamos y equilibramos a través de su práctica, la cual es sencilla pero no fácil.

El Yin Yoga se caracteriza por la práctica posturas pasivas o estáticas o posturas yin, se mantiene una postura sentada o acostada, en la que se busca relajar los músculos. Como resultado, te sentirás más flexible (hidratado) y una profunda sensación de relajación y bienestar que nunca antes habías experimentado te invadirá.

El objetivo del Yin Yoga no es fortalecer o involucrar a los músculos, sino relajar y desactivar la acción muscular y abandonarnos y rendirnos completamente.

El Yin Yoga se enfoca en recuperar y expandir el rango original de movimiento de las fascia, ligamentos, tendones y articulaciones(tejido conectivo), recupera la curvatura natural de la columna vertebral y extiende la flexibilidad general del cuerpo.
A nivel emocional, libera emociones que quedan atrapadas en los tejidos fasciales.

A diferencia de los estilos más dinámicos o yang del Hatha Yoga que enfatizan en sostener la postura , en contracciones rítmicas y repetitivas de los músculos (como Iyengar, Ashtanga y Vinyasa), en el Yin yoga buscamos la estimulación a través de los estiramientos y torsiones en quietud, consiguiendo un triple efecto terapéutico: estimulación del drenaje linfático y eliminación de toxinas del curco, desbloqueo energético de pares de meridianos energéticos (contemplados por la Medicina Tradicional China).

Es un estilo suave de yoga que trabaja principalmente tres aspectos de la persona: físico, mental y energético.
El Yin Yoga es una práctica profunda y meditativa que aumenta tu conciencia, te enseña a relajarte profundamente y te permite sentir energías y sensaciones más sutiles. Prepara la mente y el cuerpo para largas sesiones de meditación y estimula la energía vital (Chi) que fluye a través de la fascia en las vías de los meridianos. Nutrir, equilibrar y sanar tu bienestar físico, emocional y mental.

 

LA PRACTICA DEL YIN YOGA TIENE INNUMERABLES BENEFICIOS:

A NIVEL FÍSICO:

-Aflojar la tensión del tejido conectivo

-Aumentar la flexibilidad y la movilidad del cuerpo
-Flexibilizar el rango de movimiento de las articulaciones
-Recuperar la curvatura natural de la columna vertebral y aumentar su flexibilidad y rango de movimiento
-Reforzar el sistema nervioso central
-Mejorar el funcionamiento orgánico

A NIVEL ENERGÉTICO:
-Estimula el flujo de energía vital (Prana o Qi) por todo el cuerpo
-Desbloquea tensiones emocionales adheridas a las fascias y que se reflejan en zonas del cuerpo concretas a través del dolor o la enfermedad.

A nivel mental y emocional:
-Ayuda a calmar la mente
-Reduce el estrés
-Desarrolla la atención plena
-Aumenta la capacidad de observación, autobservación e introspección de nuestros patrones de conducta y reacción, dándonos cuenta de los patrones de pensamiento que operan en nuestra psique y condicionan y rigen nuestras reacciones del día a día, así como de las emociones que se manifiestan.
-Estimula la intuición y autoconocimiento

-Ayuda a liberar emociones estancadas

 

EL PRINCIPIO DEL YIN YOGA:

» CEDER ES CONSERVARSE, RESISTIRSE ES SUFRIR».

“A lo que te resistes, persiste.

Deja fluir, se cómo el agua, adáptate a los cambios y el entorno.

Se flexible como el bambú que se dobla, así no sufrirás roturas”.

Esta máxima pone de manifiesto la idea que prevalece en esta sociedad moderna que estimula el ego: luchar, ser fuerte, hacer esfuerzos sin cesar, tensar, no ceder, ser el mejor, etc. El yin yoga nos enseña justo lo contrario a esta sociedad Yang que fomenta el éxito a cualquier precio y la lucha continua nos genera gran tensión al ir en contra del flujo de la vida para conseguir el éxito y no dejarnos vencer. Esto NOS DESGASTA Y AGOTA como la ola que golpea día y noche la roca.

En el Yin Yoga buscamos desactivar la acción muscular y abandonarnos y rendirnos completamente, al contrario de lo que ocurre en el Yang Yoga (Hatha Yoga).

De este modo y así permitimos que tomen el protagonismo el sistema nervioso parasimpático, la relajación muscular y la respiración suave y profunda, lo cual nos conduce a un estado de calma, bienestar profundo, renovación y salud.
El Yin Yoga nos permite trabajar con los tejidos Yin más profundos, es decir, los ligamentos, las articulaciones, las redes fasciales profundas y los huesos. A su vez, nos permite estimular los meridianos, que pasan a través de las fascias, lo cual contribuye a mejorar la salud de nuestros órganos y vísceras.

El Yin Yoga tiene profundos efectos revitalizantes, calmantes y liberadores. Es adecuado para aquellos que buscan relajación, introspección y un profundo y agradable estiramiento corporal. Ideal para mujeres embarazadas. Yin Yoga nos ofrece es una parada para el descanso de la híper estimulación de los sentidos que nos brinda el frenético ritmo de vida actual lleno de hiperactividad física y mental y por ende estrés y ansiedad.

Con la práctica del Yin yoga también estimulamos los meridanos de energía del cuerpo ya que, al estimular un mayor flujo circulatorio en los tejidos, los profundos estancamientos energéticos se desbloquean, especialmente en las articulaciones.

Cuando nuestra energía circula sin obstáculos la respuesta es una sensación de calma y satisfacción y una duradera sensación de relax.

Yin Yoga y Yang Yoga son estilos diferentes, pero se complementan para alcanzar su objetivo común: purificar, equilibrar y armonizar nuestros cuerpos y nuestra mente, y permitirnos sintonizar con nuestra verdadera naturaleza (la del ser), de modo que la energía pueda fluir libremente dentro y fuera de nosotros.

Según la Medicina Tradicional China (MTC), la energía (o Qi) fluye por el cuerpo a través de unos canales llamados Meridianos. Éstos meridianos se relacionan en pares. Cada par de meridianos energéticos tiene asociados un órgano y una víscera, que a su vez se relacionan con una estación del año, un elemento y determinadas emociones.